"Es bueno estar sola" se repetía. Cuando eran precisamente las 18.30 hrs de un sábado cualquiera. ¡No! que mentira. Nunca fue un sábado cualquiera, no todos los sábados se despierta con su reflejo en los ojos de él.
Pero es ahora, en las paredes de su fría casa, cuando se recordaba lo bueno que era estar sola.
... Y seguía mintiéndose. Por que deseaba con fuerza tener su reflejo justo en frente.
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Suspiros