Tengo una lluvia de sentimiento en el pecho.



sábado, 25 de septiembre de 2010

21 de Septiembre...

Aquella pieza que como otras noches nos acogió, tomo nuevamente ese misterioso color; la luna volvió a ser mi lámpara favorita (si, lo sabes, sabes como me vuelve loca aquel contraste que provoca con su luz e tu piel) .
De a poco nuestros labios comenzaron a reconocer aquella química que los une, nuestras lenguas tomaron ese ritmo usual entre nosotros, mientras que nuestras manos empezaron a recorrer y reconocer caminos ya cursados. Nos bastaron tan solo segundos para que nuestros cuerpos se reconocieran por completo y buscaran esos rincones que nos paralizan. Y fue así como poco a poco me pasie por ti como lo hago en mis lugares favoritos, parando en cada rincón, bebiendo de cada beso, y disfrutando de cada olor.
 Todo era inevitable, tu cuerpo y el mío se siguen llamando y créeme que no entienden de amor, porque aquello no lo fue, solo se dejaron llevar por la pasión que inundo nuevamente nuestra noche de víspera de primavera.
…Bienvenida nuevamente primavera.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Polinizadora


Aun me siento como si siguiera en aquel lugar , con los ojos clavados en el césped , volando en algún lugar de mi mente, pero con mis sentidos bien aferrados  y atentos con mi alrededor, y como no estar los si aquel inconfundible viento que ahora roza toda superficie de mi cuerpo junto a aquel calor que de a poco comienza a desnudarlo,y aquellas melodías de mis cantantes favoritos que suenan cada vez con mas fuerza en mis oídos y me deleitan son sus colores y ritmos, se hacen presentes... Y en un chispazo de conciencia me doy cuenta que aquel aromo me ha cubierto de su polen y a diseñado en mi ropa como el ha querido con aquel hermoso amarillo figuras de Primavera.
Lo siento en el cuerpo y en el corazón la Primavera esta cerca y ya a hecho de las suyas con el primer gesto de amor... en ese momento de descanso me convierto en un ser polinizador, por eso aquel amarillo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Q u i z á s.

Cuando me dijiste que quizás me querías, me dolió el pecho. Quizás fue la alegría, quizás fue la decepción; no supe, en definitiva, si me querías o no. Quizás, ni siquiera tenga sentido mi pregunta, pero tus palabras instalaron en mi esta confusión y ahora no sé resolverla. Quizás necesite tu respuesta, pero esta vez, sin quizás.


                                                                                          Alejandra Flores Velasco.