Un sol enorme , pequeñas nubes que parecen algodón , cálido viento , las hojas se mueven lento , algunas caen , el ruido de los autos de repente perturban a Roberta. Otra vez metida en aquellos trances de los cuales nadie entiende.
Mira por su ventana con los ojos cristalinos , su mano derecha tirita levemente en señal de nerviosismo, su vista es algo perdida , es como si su cuerpo de repente actuara como su corazón se siente.
- ¿Cuando sera el día en que aprendas sin que nadie salga herido? - aquella pregunta de ambulaba de lado a lado por la cabeza de Roberta , es extraño , todo el mundo desea aprender , pero siempre que aprendes algo nuevo tu o alguien mas resultan con alguna herida, sera acaso que debe quedar la huella de como lograste aprender? o es para recordarte siempre lo aprendido para no cometer el mismo error? Que es lo que pasa! porque no podemos dejar de herirnos alguna vez?! - se alboroto repentinamente en su pieza , se levanto de la cama y comenzó a gritar en voz alta todas las preguntas que se venían a su mente.
- Me canse! ¿que es esa mierda que llaman amor? No se supone que une , que mueve hasta lo imposible? y porque mierda entonces hace que la gente se hiera con tanta facilidad ? Que es lo que pasa con toda esta hipocresía ?
De repente Roberta se encuentra con el dolor , la rabia y la pena reflejadas en un espejo y las lagrimas comienzan a brotar de sus ojos , se sienta , ya con la realidad a su lado y respira. Solo era un mal día.