Tengo una lluvia de sentimiento en el pecho.



martes, 31 de agosto de 2010

Como todas las noches, Roberta se encontraba en su cuarto en un rincón de la casa, removiendo en su cabeza todo tipo de ideas, y cuando digo todo tipo de ideas también me refiero aquellas del corazón... Como cada copa de día lunes, hoy no fue la acepción, ni menos la infaltable compañía que cada vez la desorienta, pero eso si todo es mas confuso.
Los enredos que se producen bajo la mesa, aquellas caricias a escondidas, todos aquellos roces que se realizan bajo la mirada de aquellos que comparten en el bar, la tienen atada a una idea que hoy decide olvidar...

- No soy el segundo plato de nadie... Dijo Roberta rápido y fuerte, con los ojos clavados en el suelo y en  aquel gracioso tubo que en esos momentos la ayudaban a esconder sus sentimientos.
- Nunca te lo he propuesto , ni menos lo he pensado... eso no lo eres para mi.
-Lo sé, solo quiero que no lo olvides.

Su cara mostró la decepción de no haber escuchado lo que deseaba y Luis se dio cuenta, Tomó su mano fuertemente y con una voz que jamas Roberta escucho salir de su boca, dijo:
 " Quiero que me creas cuando te habló "

Y yo quiero creerte... Roberta se dijo en silencio, mientras mostraba esa tipica sonrisa.

jueves, 26 de agosto de 2010

Un salud que estremece

Partamos confesando algo, dijo ansiosa y con esa cara de analizar cada palabra, mientras que Roberta solo lograba dirigir su mirada hacia la television, vacía y moviendo anciosamente su pierna derecha. Roberta pensó de todo y lo confeso todo a gritos en su cabeza , reconoció la larga espera, los 3 últimos errores de besos desilusionados, las noches en vela , las tardes de idiotez que cada vez son mas amenudo, ese ultimo vaso bebido con tanta rabia... y ahí su mente se detuvo fuertemente. Aquella noche lo remecio todo, aquellas 6 botellas ayudaron de hecho o quizás fueron las causantes, aquí es donde divaga su mente, no quiere creer, pero las consecuencias de su "garrita" , los lazos que formaron sus piernas y manos , la estremecen cada vez que sus miradas se cruzan , mas distantes por cierto, incluso mas vacías, pero esa forma de esquivarla en cada esquina le demuestra que las palabras dichas entre cada salud siguen ahí, latiendo en cada mirada escondida que logra percibir. Roberta sabe que solo ellos mantendrán ese amor de cada noche despierto hasta que el ultimo vaso lo diga todo...